Chuleta de cordero con bechamel

 

Adobe las chuletas a gusto y fríalas ligeramente en una sarté con un poco de aceite. escurra y deje enfriar a temperatura ambiente.

Prepare la salsa blanca uniendo todos los ingredientes en la licuadora.

Cueza en una cacerola a fuego lento, moviendo constantemente hasta que quede bastante espesa.

Vierta la salsa caliente en un recipiente hondo y sumerja las chuletas para que se impregnen bien. Sáquelas y deje enfriar. Puede guardarlas en la nevera hasta el día siguiente.

Cuando las vaya a usar, páselas por huevo batido y luego por galleta molida. Fríalas en abundante aceite caliente como si fueran croquetas. Sirva enseguida.